Cuales son las chances para estos cuatro lados angostos y oscuros?. Todas las calamidades tendrán lugar estas horas en este lugar. Las axilas ardientes anuncian que pronto harán su entrada apariciones espectrales, seguramente se asomen en la puerta, vestida una de negro buscandome en mi viaje final a una muerte despreciable. Tal vez me esperen en algún
rincón impensado si decido moverme de acá, pero por ahora moverme no es una posibilidad. Malos sueños de otros. Cadáveres
andantes de torso desnudo y cabeza cubierta se anuncian con el sonido de su
renguera torpe, dificultosa, mientras baja la escalera, prontos a descargar la ira de su final trágico y
doloroso. Ella es de color gris y lleva el pelo largo, gime sus dolores injustos, y
me los reclama. Sobre mi aire; agua, y tiburones. Barrabravas con puntas caseras
q no serán piadosos a la hora de matarme delante de ella, tal vez elijan hacerlo a mazazos, quien sabe si no nos involucraran para tomar la decisión del método, quien sabe si nos lo hagan a las dos... Sudor frío, sobre la piel caliente, pestilencia. Luces malignas. Ceguera. El demonio. Voces lejanas y una muñeca
gigante y malintencionada. A cada lado del cuello asoma un cuerpo oscuro q no
se deja ver del todo, pero está, siempre a punto de tocarme, no entiendo que
quiere acá. Agentes de la Federal que entran con su propia llave. Al pie de la
escalera se posa un muerto más de varios; son mujeres furiosas y hombres
tristes. Cada músculo del cuerpo se entumece hasta petrificarse y desplazado de
su lugar original. Semillas del cáncer diseminadas en todo el organismo,
creciendo ante mi ignorancia y devorando todo a su paso. Espantos innombrables
le suceden a ella, imposible ilustrarlo ahora. Ratas. Paros cardíacos que la dejan
sola, obstrucciones cerebrales que me dejan sola e inmóvil. Hambre, demencia y
abandono. La guerra y, finalmente, la
idea de un Dios que desconozco, que condena con criterio de pueblerino obtuso y malicioso.
Ya siento, aunque a duras penas, los hombros apretados contra el
cuello, inflamado, dolorido, apretando los dientes se han involucrado orejas,
sienes, hombros, y he cerrado los puños tan fuerte...debo esperar y respirar
a conciencia para volver a abrirlos y recuperar movilidad.
Me alivia saber que pronto todo termina; la vecina se
ha puesto los tacos, y prepara su café.
Sobre esto que cuento mas arriba he sido muy honesta, se me
ha hecho difícil, si bien necesario, exorcizarlo.
Aún no sé si conté todo lo que siempre temo en algunas noches de mal desvelo,
admito que algunos detalles me dan vergüenza, me siento un poco loca. Pero se
me ocurre esta reflexión al respecto: existe gente que piensa que, por esas cosas
que jamás entenderemos, tiene autoridad
para juzgar y despreciar a otros. Mas allá de como se traduzca en su forma de vida esta
actitud (desde habladurías hasta asesinatos, condenas públicas, políticas,
ideológicas, censura, lo que sea), ya de por sí eso es bastante loco,
no?...Ahora reviso nuevamente mi escritura de mas arriba, y sintiéndome sana en el mejor sentido de la palabra me voy a descansar mucho mas tranquila.
Que bien Pau , te aliento a que sigas escribiendo , al menos a mi me gusta , y se que hay mucho , mucho mas.....adelante! Te abrazo fuerte.
ResponderEliminargracias bonito! post siesta me predispongo a corregir jajajaj.. ♥
ResponderEliminarno corrijas nada! ya está afuera! ya no es tuyo! eres libre nuevamente!
ResponderEliminarcomo toda obra de arte ahora transitará el mercadeo o se llenará de polvo en algún desván… qué más da!...
Paula hace mucho tiempo elegimos seguir siendo… y en el camino nuestra honestidad…