Vivir. Y a diario arrastrar la dicotomía de convicción y esperanza. Convicción de que algunos conjuros solo golpean una vez como la primera; la placidez de un tango con el cuerpo entero, formar una pareja exclusivamente hecha de amor, recibir respeto dándolo primero, o consideración, la idea de que trabajando mas y mejor es como se hace el dinero. Y Esperanza de todo eso.