viernes, 8 de noviembre de 2013

Lluvia

Que lindo el arranque si el día es de lluvia, q buen augurio. Lindo lo nuevo y lo bueno. Este “quiensabequé”. Todo suena, huele y se anuncia diferente, como si la maravilla estuviera en cada palmo, como si lo imposible fuera la utopía.

Levantarse abrigada, preparar el mate y necesitar darle un poco mas al volumen, pero tampoco mucho, no vaya una a perderse las gotas que caen en alguna chapa cercana, si es posible las de mas allá también. Y si es lluvia copiosa y constante, entonces incorporarlas a la canción, a cada canción y cada cosa.

El día de lluvia nos puede resultar muchas cosas menos indiferente. Toca el aire que entra en los lugares cerrados y la hora en que volvemos a casa. Recicla lo hincha pelotas de cicatrices viejas que te habías olvidado y te impone el uso de calzados agobiantes. Te Despreocupa del peinado y la apariencia de los pisos, de pasarte unos minutos del horario acordado y de traicionar la dieta.

Vela, por un rato, la reticencia a repasar canciones de fotos tristes y recordar abrazos largos y profundos. Reúne. Induce el diálogo, aunque te ahogues en un silencio completo de soledad; y, si hubiera gente, una mira mejor un día de lluvia! con mejores  intenciones; con ganas de que eso sea bueno y bien, ganas de que, lo que sea, sea cierto.


El registro aireado y sonoro, relato inevitable de cómo aquí al lado nomás hay una inmensidad que no nos contempla con tantas aristas. No considera tribus, castas sociales, profesiones, cuentas bancarias, talentos, miserias ni estirpes, tu hambre o tu plenitud le son indiferentes, lo que tiene para dar te lo regala igual. Nosotres pares de esas gotas golpeando las chapas, maderas, céspedes y lajas. Valdrá la pena bajar la música para escucharnos de aquel lado?...

jueves, 24 de octubre de 2013

de esas reflexiones que a nadie interesan

Rechazo el concepto que reza que sabe amar quien sabe llevar una pareja adelante. Año 2013! Que clase de progresos serían los nuestros si solamente resistir los embates que acarrea una convivencia o similares  (parecido al matrimonio) es conocer el amor? No es inconvenientemente eclesiástico? Me desprendo de esa explicación de que “el amor todo lo soporta”, me provoca un poco de vergüenza.

Porque iba a exigir que me acepten mientras pueda esperar que de verdad me amen? Busco la revolución en mi. Me rebela si elijo lo que me detiene, lo que me apresa.

Persigo como un pirata sediento esos rastros de amor, pero evito las cruces en los mapas; no quiero aprenderte, me estaría escondiendo de vos, agazapada en las esquinas de tus manías, esperando el momento de actuar en favor de mi supuesta conveniencia, y, así,  atraparte, qué deslealtad sería esa para con la verdad!

Suponiendo que fuéramos a concretar un hecho deliberadamente antinatural como es fundir nuestra vida (por naturaleza individual) con la de otro, generalmente desconocido por completo, no deberíamos aspirar al menos a amar tanto como ser amados con desmesura, pasión, entusiasmo, deseo y bondad? Porqué escucho hablar de conformidad y aproximaciones a lo que es bueno?


Yo quiero arder.

jueves, 17 de octubre de 2013

Una vida normal x favor...

Que ganas de tener una vida normal! De despertarme con alguna mucama que limpie x mi a cambio de $2,50 (ojo, que le hablaría con tono sinceramente amistoso tomaríamos mate chusmeando y hasta la dejaría a Esmeralda compartir con sus parientes pequeños alguna que otra tarde). 

Que ganas de tener alguien que me abrace a la mañana! Alguien que me haya elegido por algún motivo BIEN inconsistente, como lo duro de mi culo y angosto de mi cintura (un oculista por ahi por favor) o lo gordo de mi billetera/herencia (optativo). o simplemente xq estuve soltera y disponible en el momento justo, o para vengarse de alguna del pueblo que le haya hecho algun daño ...No sé...alguien a quien meterle los cuernos, viste?? pero NO con alguien a quien ame de verdad, sino alguno que esté BIEN bueno, o tenga MUCHA PLATA, así cuando me encuentre con otras chicas normales como yo pueda contarles con cara de nada y por dentro pensar: TOOOMAAAAA; PEEERRRAAAA; VOS TE HICISTE LAS TETAS PERO A ESTE BOMBON SE LO COME MAMIITA!!...


Que ganas de tener una hija normal tb!! Que crezca pensando en qué tipo de amiguitas le conviene tener, así sabe bien como encajar y q sepa bien elegir a que casta social pertenecer desde chiquita, porque salimos de abajo de una piedra, pero eso se caretea, no se...un jean de buena marca, ostentoso pero MUY OBVIO... carteras, tirarte un lookeo y tener los contactos indicados y chau: alta alcurnia!... enseñarle que sea suuuuper calladita y sumisa frente a la sociedad pero BIEN perra cuando se sienta en confianza, así hace comentarios malintencionados sobre las otras nenas y aprende a divertirse barato!...Ay ayyy...con esta lluvia tan inspiradora solo deseo una vida normal!

jueves, 3 de octubre de 2013

sin nombre

Cuanto pesa un beso…No sé con que signo cerrar esa frase…

Explorar curiosamente o invadir a puro combate este planeta extraño que, a veces, me es tan ajeno?… Como si yo tuviera algo que decidir!...Y si, en cambio, permito una invasión; no es eso sinónimo de regalarse a las peores torturas y maleficios que otros arrastran y crían?...Existe la forma de evitarlo?

Hoy soy yo la mandarina que se va desgajando segundo a segundo, encendiendo los fuegos de artificio que me deslumbran y me espantan. Mis fuegos, los que sé reales y honestos, los que puedo mirar de verdad. Y también te miro a vos, claramente. Parece que puedo mirarte desde donde sea que esté.

No tengo nada, por suerte. Solo una manera de ser, hacer y decir, que bastante miserable se siente ahora. No puedo dar. Solo puedo ser. Y voy así, en pelotas, sorteando estos restos de cadáveres abandonados, liberados de culpas por sus propios verdugos. Los mimo un poco y, con cuidado, primorosamente, los dejo exactamente donde y cómo estaban a mi paso.

Hoy no soy un alien ni un sapo, hoy me descubro la cara. Solamente para mí. Me miro por dentro; nada cambió mucho, y asiento con aprobación.

No es liviano, no es agresivo, no es doloroso, no es mentira, no es sano, no es amor ni es jodido. Es hallazgo sin búsqueda, con verdades y no explicaciones. Es como es la vida, o una muerte. O simplemente es el peso de un beso.

lunes, 30 de septiembre de 2013

Quiero...

El azul violáceo q se forma entre las montañas y el lago en el ocaso agónico patagónico. Encontrar el método para cocinar de buen humor. Algún desayuno jugoso y exuberante en harinas y azúcares que reduzco a unos buenos mates de hierbas. Tiempo, para ir a correr, por ejemplo. Longevidad, para cuidar a mi hija. Fumar. Viajar, mucho. Caña legui en un bar de paisanos. Cantar tangos. La formula para cocinar con agrado.  Actuar, actuar, actuar… Sorpresas, non stop. Fumar. No ser la misma de ayer, NUNCA. Ignorar las expectativas de otros. Que desaparezcan los partidos políticos. Ser mas generosa. Y menos complaciente. Fumar. La noche con vos. 

Paisaje de madrugada

Y de repente ahí está para mi; iluminado apenas por una madrugada que bosteza trasnochada, se me ofrece sereno el paisaje, ondulante, suave, me recuerda esas playas desiertas de arenas blancas y marfil espumante en el ribete redondeado de cada duna.

Que privilegiada, pienso, y me dejo consumir por su belleza. Incrédula, con la calma sorpresa de quien recibe un masaje que lo desestructura para volver a conformarlo, con la tranquilidad de quien se enamora de la verdad.


Ahí están para mi, tus cachetitos serenos, soñando quién sabe que canciones o gestos a imitarme. Ahí estas oliendo a vida. El perfume de mi vida, hija.

martes, 24 de septiembre de 2013

Con gusto a verdad

Existe una sobrevaloración de la paciencia femenina. “Se las aguanta todas” predican los hombres, hablando de una supuesta heroica y “valorable” mujer. Ella, mientras, se regodea en su ego, fundiendose en esa descripción tan llena de altruismo, y mientras se aguanta llegadas (cinco horas) tarde, cuernos de todo tipo y colmados de agravantes, cosificaciones, complejos mal descargados, sexo rutinario, sexo despectivo, sexo egoísta, y buen sexo, abandonos varios y actitudes denigrantes ídem.

Cual es la mujer que lo aguanta todo y digna de admiración?; tiene como todo, supongo, tantos juicios de valor como miradas se le aplique.

Las mujeres amamos, desmesuradamente algunas, pero otras de forma desesperada e ignorante. Incluso muchas NO ignoran sus motivos, que suelen responder a limitaciones conocidas de sobra que la asustan y encierran. 

El hombre (sin generalizar, sino puntualmente en estos casos) no hace mas que abusar de esos miedos implícitos en lo mas intrínseco de la relación. De ellos no voy a hablar: no los entiendo. Aún cuando coincidimos no los entiendo.

Hasta aquí solo percepciones mías de una vida ajena que, solo en casos muy cercanos que me afecten, me interesa. Pero Sí me llega de modo personal lo que esta gente predica, y le hablan a otras (como yo, que lo vivimos diferente) desde alguna altura, o lo que es peor, tirándonos a un pozo. 

A no confundir con el discurso. Usted, señora, no ama incondicionalmente, APROVECHA infinito en todo caso, y se refugia de sus pesadillas en lo peor del otro, porque también usted se da el gusto de emitir juicios (indiscutibles) cada vez que el otro muestra la hilacha. Si esto le implica una convivencia acomodada FANTASTICO y cuando se suelta una madeja cerramos bien puertas y ventanas, para adentro y para afuera (ojo, que el camino lo encuentra para explotar). Una cosa es amar y otra muy diferente es no amarse. Ustedes, señoras que aparentan saber tanto de la felicidad y haciendo honor al género (que a veces parece otro en realidad) podrían evitar señalar a quienes no elegimos el mismo método de amar! 

No nos tengan lastima!...nosotras pensamos lo que les decimos, no estamos perdiéndonos NADA que no sepamos y no nos sentimos mal cuando les decimos que estamos BIEN! Ah...y ya que estamos, nunca está de mas repetirlo: NO QUEREMOS LLEVARLES SUS MARIDOS; a ver si así en mayúscula dejan de tratarnos como putas leprosas en los eventos. Siento que si ustedes entienden esto, evitaríamos que futuras generaciones sufran algunos de los desvaríos que todas lamentamos con frecuencia. 


Yo ahora milito la soltería. A veces religiosamente. Sobre todo si mi vulnerabilidad quiere ser desmenuzada contra mi voluntad y usada en favor de los deseos de otro; sea quien sea. Esto no significa que no tenga necesidades y expectativas insatisfechas; es simplemente una elección que puede hasta ser pasajera. Y en estos años ejerciendo mi soltería JAMASSS!! estuve en una cena diciéndole a una mujer a los gritos: "aaaaa...no me digas que te casaste!! Que laaassstimaaaa..una chica tan linda como vos!! Quedate tranquila! ya te vas a separar!!"...

Y otras veces me sucede, igual que a ustedes...esas  veces iluminadas en que de verdad sucede, que mirando una cara cualquiera, sin darme cuenta me lleno de placidez, de cosquillas y de fuego. Que me late el cuore y el cuerpo sin control ni conciencia. Cuando eso pasa no hay nada, NADA!, de lo mencionado mas arriba que sea posible. Cuando es verdad y no un acuerdo, me es bueno y sano. También es caliente y placentero, el mundo es nuevo. Es respeto.


Empecé hablando de la mujer porque con frecuencia la veo siendo la peor verdugo de su género. Aún cuando lo que ella despanzurra en una actitud tenga que ver con algo que en su carne sufre. A todas nosotras nos deseo, a TODAS, infelices miniaturas universales!, nos deseo amor!! ese que engrandece, revive, abuena, y hasta adelgaza! el que refresca...con mucho gusto a verdad.

viernes, 20 de septiembre de 2013

luz de las 6:20 am

Encanta esta luz que amanece en los huecos de la persiana. Ya descuelgo del tender el día remojado de sus temores e incertidumbres y pérdidas para vestirme de posibilidades. Beso la mañana cada mañana con alivio y buena fe, la recibo involuntaria, impensadamente con el archivo vacío de decisiones inútiles y desgracias obsesionadas.

Cada mañana a las 6:20 am ejercito, hago dieta, viajo en avión y aprendo un idioma. Cocino con una sonrisa de oreja a oreja. Ando en bicicleta, jugamos en el parque, gano la lotería y a veces hasta salvo alguna vida. Actúo en cine. Hago yoga. Preparo torrejas de pan con almíbar para convidar. Cada mañana le pierdo el miedo a la oscuridad, después… después, ahora, no importa.

Todas son las 6 y 20 horas del día en que termino la pintura en la puerta de la cocina, aprendo a hacer pan y empiezo mi huerta, escribo un guion, ahorro plata y apago la tele para dormir. Dejo de pensar en el cigarrillo, uso tacos, aros en las orejas y labial perfecto todo el día.



Esta mañana te quiero. Generosa, ridícula y  optimistamente te quiero. Con el solo temor de que no lo sepas, te quiero. Infinitamente.Sin necesitarte ni desearte más que un gran día como el que estoy viviendo, te quiero… 

lunes, 16 de septiembre de 2013

Notas de un Alien (09/2010)

Tengo motivos para desconfiar de algunas personas; quiero aprender, y sin observación y subsiguiente análisis no hay aprendizaje y a mí la confianza me hace ciega.

Me sorprendo últimamente de observar con detención cuantas opiniones formadas encuentro sobre cosas mías que nadie conoce en profundidad. La opinión y juicio gratuito en una persona altamente influenciable como me jacto de ser puede convertirse en letal desde el punto de vista que podría alterar mis acciones primitivas, las que realiza un ser humano por impulso y,  en el caso de quien tipea, en busca de satisfacción, de saciedad y de placer, que suele ser mi búsqueda impulsiva.

Este texto empezó siendo un destile de veneno, lo releo y lo transformo en un documento práctico que me recuerde cuales son mis flaquezas a la hora de lidiar con las personas; considerando mi ejercicio, disfrute y necesidad de la soledad, nunca viene mal.

Mi lista empezaba con las palabras: QUE NO TE IMPORTE TANTO LA GENTE. Al primer repaso de esto lo hice desaparecer, es un consejo que si me diera otro me le cagaría de risa en la cara, la gente es hermosa, y me gusta la hermosura alrededor. Decido moverme en pos del objetivo primario: aprender a lidiar con ellos. Si, ELLOS; hoy de nuevo soy un alien.

Las diferencias son benéficas! Quiero insistir e insistir aunque me cueste discusiones eternamente. Me resisto a pensar que los términos que implican el ejercicio de la diversidad vayan a quedar entre las siguientes generaciones como un método lingüístico de hostigamiento  social/político y berreta.

Las decisiones que tomo son mías, nadie me conoce mejor, soy coherente en la relación decir/hacer y en relación a mis posibilidades. El dialogo con otros que incluye opiniones o afirmaciones elucubradas suele ser, aunque departan sobre la vida íntima de uno, un ejercicio de autoconfianza del otro. 

El “intercambio” de ideas o discusión suele ser un palabrerío sordo, es difícil encontrar un interlocutor (no me excluyo) que realmente escuche. Dejar de discutir URGENTE; a veces la gente se comunica con uno porque necesita no estar solo un rato.

Repaso de nuevo lo escrito, encuentro frases como:

Es frecuente que algunas personas no tengan auto crítica  ni se detengan a examinar su propia vida, pero si haga esas dos cosas mirando la vida de otros.

Lo que se siente forzado, ES forzado.

Lo que se siente irreal, lo es.

Los sentimientos confusos son sentimientos MAL o NO expresados.

Cuando alguien te hace una crítica encarnizada y poco productiva ESTA HABLANDO DE SI MISMO. Evitar tomarlo personal.

Evitar generalizar. Siempre.

No puedo evitar una anécdota: hace unos días como siempre apuradísima desde el baño le pedía a mi hija que me alcance sus colitas para peinarla en tres segundos antes de salir al jardín. Ella hizo algo que me llamó mucho la atención. Mi pedido fue: Dale, dale!! Porfa, andá al cuarto, en tu cama están las colitas de flores negras, anda rápido y traelas, rápido  dale? …Ella me miraba, seria, estática enfrente mío,  con la cabeza para abajo y la mirada para arriba. En silencio. Yo haciendo pis (si, ya se, dato que puede parecer  innecesario, pero trato de ilustrar el nivel de apuro que llevaba) Esme!!!, insistí, DALEE!! Rápido amor, por favor, vamos a llegar tarde las dos!...dale que te voy peinando acá… Ella se dio vuelta y enfiló para el cuarto, de una manera muy curiosa: caminaba pasitos de medio centímetro y en cámara lenta, en medio de cada paso se daba vuelta, me miraba fijo a los ojos, todo a la misma velocidad, a cero. “DALEE esme, por favor!!” le decía yo… Entonces cambió el ejercicio: ahora había bajado la cabeza, curvado la espalda de modo que sus rulos colgaran casi sobre su pelvis y daba mini pasos en puntas de pie, era como un bichito. Un bichito sordo y MUUYYY LENTO. Pasado un  minuto (tal vez fue mas) de esta actitud le grité con todas mis fuerzas: Esmeralda vas ahora mismo al cuarto o se pudre todo! Le grité como un perro, y ella retomó su andar normal y fué a buscar sus colitas de flores negras con puntitos blancos. Reaccionó ante el alarido, la amenaza; alguna manera de insulto. 

Agrego la anécdota a este recordatorio para no olvidarme de que cuando algún pendejo/a me esta haciendo perder el tiempo con cualquiera de las giladas que mas arriba describo lo mejor que puedo hacer es mandarlo a la concha de su madre.

Ups...

sábado, 14 de septiembre de 2013

Jugar para perder



Histeria es egoísmo en su estado más puro, autocomplacencia. Es jugar solo pero con el tiempo de otro y los deseos de otro. Sería el deseo al revés, de ese lado oscuro y rugoso que la piel rechaza al primer contacto cuando estas buscando suavidad. Histeria me hace sentir ridícula, es lo opuesto al gusto, a lo que agrada, y enciende, al placer. Histeria huele mal, sabe mal, sienta mal. Opaca cualquier roce, arruga todo ceño, empaña cualquier transparencia. Arruina placeres, angustia, separa, repele y seca. Carente de sentido y lejísimos de mi comprensión. Jugar para perder. 

martes, 10 de septiembre de 2013

Pánico

Recuerdo esa tarde con lujo de detalles, trataré de no aburrir;  estábamos los dos sentados en el sillón de tres plazas del departamento de Santa Fé y  Junín. 
Entraba un rayo de sol que hacía ver el pelo teñido de peter más amarillo de lo que en realidad era, casi anaranjado. Sus ojos eran celestosos y transparentes y lo blanco de su piel me resultaba desagradable, hasta su olor (tal vez yo lo había inventado) me producía una disgusto que no sé explicar aun pasados esta  decena de años. El traía puesta la remera hermosa que ví en Bensimon apenas un par de meses antes y le regalé para navidad, puesta esa tarde se le veía horrible, forzada y vulgar. Registré una sensación de pesar muy profundo al deber lidiar con la cadencia de su lenguaje y rebuscado de su vocabulario. Peter es belga, el tiempo que había estado en Argentina lo había pasado preso(creo que unos 5 años) y conservaba modismos y modales de esa estadía carcelaria mezclados con los clásicos aprendidos como traducción de un idioma a otro, era como hablar con un robot punga, o algo así.

Mi estómago expulsó un disgustado: “No querés que te tiña el pelo?”, sé que lo disfracé con una sonrisa que pretendía entusiasmo, pero en realidad sentía asco.
Volé a comprar la tintura en el Farmacity de Santa Fé, tenía que caminar una cuadra en total, incluyendo la calle que cruzaba por Junín para doblar a la avenida unos pasos mas adelante.

La primera vez que sentí cierta conciencia después de salir a la calle no solo me había pasado de la farmacia sino que llegué casi hasta Pueyrredón, es decir que me debo haber pasado unas 3 cuadras y media, o cuatro, nunca lo recuerdo bien. Mi cuerpo temblaba entero, siempre supuse que por dentro, pero sé que la cara, por completo estaba temblando, lo mismo el resto de mis musculos, organos e incluso la sangre. Recuerdo que cuando te mencioné esto x primera vez no pudiste evitar una sonrisa, pero sabías que te decía la verdad. De repente todo ese temblor comenzó a centrarse, como un maratón, todo velozmente hacia el centro, en mi panza. Un centrifugado interno, un tornado de sangre y terror que se apoderaba por entero de mí. Una voz (nunca supe su género) me dijo: vas a estar acá adentro toda tu vida. Después solo registré terror. Correr, sin sentido, gritar, llorar. Tratar de aferrarme a un puesto de flores, pero mis piernas no pararon, no era dueña de mis movimientos. Siempre que lo revivo pienso que el florista comprendió lo que me pasaba. A veces dudo de haber realmente gritado, tal vez se me viera caminando normalmente, como cualquier chica que pasea por santa Fé mirando vidrieras o tipos, o pensando cual es la parada del colectivo que necesita tomar.

Al llegar a casa toqué el timbre y esperé, estaba ya derretida y temblaba entera, ahora ya externamente, lo que resultaba de alguna manera liberador. Peter bajó y me llevó en brazos hasta el segundo piso, fuimos por la escalera. Entiendo que él no entendiera mis motivos,empecé por pedirle que me dejara sola.

Ese fue el primer paso del camino mas duro que encaré en la vida. Encontré gente compañera que me ayudó en todo lo que la situación les permitía, y otros, tal vez algunos que creía de los mas necesarios incluso, me dieron la espalda. 

Llegaron los días de medicaciones equivocadas, llantos compulsivos, dolores inexplicables, pequeñas muertes…, que muchas veces, como hoy, me duele demasiado recordar.

Capital de la Cordialidad


9 de Marzo de 2011 

Les escribo con muchísima emoción y expectativa con la idea de encontrar entre alguno de ustedes a quien MILAGROSAMENTE me cedió el paso frente al Jockey Club el día lunes por la noche. Quisiera decirle, señor (conducía una especie de camionetita familiar que mis ojos empañados por la emoción no podrían reconocer), que la alegría y esperanza que usted le ha dado a mi corazón son indescriptibles y, por si le queda alguna duda, yo era la de rulos y cochecito que le ofrecía a los gritos un monumento.

Señores, señoras, la nuestra es, supuestamente, la capital de la CORDIALIDAD!!!... Salir con un cochecito de bebé es un martirio, las veredas apresan las ruedas cada dos pasos, y cuando safamos de eso hay que mirar con cien ojos a los costados, porque o bien hay motos estacionadas ocupando todo el (escaso) ancho de la vereda o, en la esquina, tanto motos como bicis o automóviles o súper camionetas arrasan sin siquiera fijarse qué pasa por delante!!...Realmente es indignante.

He hecho cientos de papelones en el medio año de maternidad que llevo, teniendo que a veces hasta dejar a Esmeralda a unos metros y asomarme a la esquina para frenar por la fuerza la caravana de coches que te ven esperando y no sólo no frenan sino que te miran a los ojos y registran hasta el detalle lo que llevás puesto, señores, señoras: llevo puesto un bebé!!! No digo que se frene el mundo, me serviría que una vez que encontré un huequito para adelantarme y cruzar la calle tengan la amabilidad de no tirarme el auto encima.

Como una de tantas madres recientes que he decidido escapar de la vorágine porteña y elegido mi querida ciudad de origen para criar a mi hija me pregunto: ADONDE CATZO VAN TAN APURADOS???, donde queda esta ciudad taaan conservadora de las buenas costumbres y, otra vez, la cordialidad para con el prójimo?? Cada vez que salgo a la calle veo sucederse uno tras otro este tipo de “ataques” al peatón, agravado a veces, como en mi caso, con la presencia de un bebé. Lo hacen niños de 17 años, Sres. En súper camionetas e incluso OTRAS MAMÄS que pasan con sus niños en el auto y ni siquiera se dignan a mirar que pasa en la esquina que están atravesando; esto sólo por mencionar algunos ejemplos. Me pregunto quién sería el responsable si algo le sucede a mi hija, porque esto es algo que sucede a plena luz del día y frente a los guardas de tránsito, que, dicho sea de paso, siempre son muy amables y detienen el paso para hacernos pasar, pero sólo se encuentran en dos calles.

Tengo 34 años, post embarazo me ha quedado el pié plano y una pierna alcanzada por las várices, ambos factores que me provocan cierta inestabilidad al caminar, además soy miope y, como toda madre que está aprendiendo cientos de cosas a la vez, usualmente me olvido de ponerme los lentes cuando salgo a la calle, sumado a esto el estado de las veredas y los 300 grados de calor que hemos estado viviendo lo desorbitan a uno, imagínense cuanta piedad necesita una mujer como yo, y esto no es nada!, he visto a madres que cargan sus bebés en brazos sufrir la misma situación.

Por eso, Señor de la Camionetita Familiar que no Podría Reconocer, tal vez mi oferta de un monumento haya sido un poquito exagerada y eso le causó gracia,  pero no le parece que si sumamos pequeños gestos y voluntades como la suya siempre podemos ser un poquitito mejor?  Si a fin de cuentas es un ejercicio!  Si alguno de ustedes ha sufrido algo parecido y está de acuerdo, propongo entonces una cuota de concientización, a ver si podemos convivir en paz. Un abrazo.

Quien fué mi abuelo

10 de febrero de 2011
Para definir al hombre que fue mi abuelo basta con revisar un poco su historia y, a mi criterio, hay dos hechos que lo pintan un poco mas allá de su vida pública y desempeño en lo político; casarse en segundas nupcias a sus 92 años y comprar una computadora para finalmente editar su libro a los 98. Para el primero de estos dos ítems encontró una adorable mujer, Marta, con quien compartió una vida de amor hasta el último de sus días, para el segundo tuve el privilegio de ser elegida y redactar y transcribir sus complicados escritos, acumulados durante décadas, separados en tópicos que abarcaban política, economía, intendencia, ecología, sociedad, etc. Fue así, mas que nada, que conocí a mi abuelo.

Me entregó una serie de carpetas, de hojas amarillentas escritas a máquina un renglón pegado al otro, con correcciones en letra prácticamente ilegible (típica escritura apurada por no perder la idea que se quiere expresar) y yo debía transcribirlas y paralelamente “limpiar” lo que estuviera de más en la redacción. Escribía tal como iba surgiendo cada reflexión en su cabeza por tanto tengo bien presente tener que eliminar, ante la repetición, hojas enteras cuando se enfurecía ante hechos de corrupción o injusticia para con algún trabajador rural, o la mala distribución de la población y las tierras en nuestro país, o el desaprovechamiento de la energía eólica, o la ingratitud hacia cierta porción de inmigrantes, o la falta de oportunidades a  jóvenes profesionales argentinos que debieron partir a buscar suerte a otros países. Citaba autores de las posturas más diversas y hasta que su cuerpo se lo permitió siguió recortando notas de periódicos e informándose para mantener actual su visión del desarrollo político y social. Cabe remarcar que poseía una visión completamente vanguardista sobre todos y cada uno de los temas mencionados.

Si usted lo hubiera visitado, aún en sus últimos días de vida, mi abuelo le hubiera dicho cuando fue la última vez que lo vio, agregando a veces detalles como qué ropa llevaba o de donde venían usted y él el día de aquel último encuentro. A veces se desvelaba pensando si nosotras o alguno de mis primos necesitábamos algo, o corríamos algún tipo de desventura y sentía una pasión por vivir y seguir haciendo cosas dignas de admiración. Ansiaba ver nacer a mi hija y las de mi primo y una vez que nacieron deseaba con fervor llegar al primer cumpleaños.

Era frecuente, algún día que se pronosticara tormenta, que murmurara algún comentario sobre las casitas a la orilla del río, seguidamente se lamentaba no tener ya el cuerpo y el espacio para poder hacer algo. Se indignaba con los hechos diarios de corrupción a tal punto que era necesario en el último tiempo, cuando la salud fue abandonando su cuerpo ya cansado, prohibirle que leyera los diarios, porque  le hacía muy mal.

Mi abuelo detestaba la fanfarroneada de los homenajes, pero sé que el mío, este, no le hubiera molestado, porque supo validarme como persona y como integrante de mi familia y esta comunidad.

Don Roberto, Cacho, Tata para los mas chiquitos, abuelo; Gracias!

sábado, 7 de septiembre de 2013

San Valentín






San Valentín 

son 

los padres!

Aviso de Fallecimiento (19 d abril 2011)


Aviso de fallecimiento. Falleció hoy tragicamente en esta ciudad mi UNICO vaso de vidrio. Su madre, Paula y sus hermanos: Acrílicos y Esmeralda participan de su fallecimiento y que sus restos serán inhumados en minutos. Casa de duelo Sarmiento y Belgrano (frente a lo de Estrellita). Falleció hoy en esta ciudad Vaso de Vidrio (UNICO).


No será mucho? (2013)

Demasiado bonita para salir sola y demasiado pesada para salir siempre con vos. Demasiado formal para que me cojas. Demasiado libre para ser tu novia. Demasiado cheta para tomar birra, pero demasiado turra para conocer a tu mamá. Demasiado loca para un compromiso. Demasiado común para que pasemos un rato. Hablo demasiado como para que me escuches, pero qué tímida con tus amigos! Demasiado metida con tu trabajo, demasiado fría con lo que te angustia. Demasiado frontal a la hora de hablar, demasiado zorra si me preservo. Demasiado trabajadora, ignorante, personal, intensa, inculta, enérgica, exigente, entregada. 
Demasiada mina. 

Carta Abierta a Mi Hija X Venir (año 2010)



Esmeralda:

Te escribo a escasos quince días de la primera fecha estimada de tu nacimiento. No te imaginás cuantas ganas tengo de verte y abrazarte. Estos últimos han sido días bastante difíciles para mí, algo en la bilirrubina, en la no se qué del hepatograma está alta, o baja, o algo no tan bueno...me hizo entender cuan desamparada estás sin mí...

Ojalá tuviera palabras para explicarte lo extraña que se siente esta dualidad...; por un lado tu cuerpito frágil, diminuto depende por entero de mí, sin ir mas lejos al día de hoy es crucial para vos si en lugar de la ensalada de tomates como un par de papas fritas. Y por el otro lado sos mi fortaleza mayor.

Desde el día en que Lali me dijo que estaba tetona y seguramente embarazada. Recuerdo un llanto compulsivo en la cucha que alquilaba en ese momento, un llanto que liberaba una ilusión largamente acariciada, finalmente en un primer paso a concretarse, un resultado positivo en el test. Recuerdo que hasta miedo sentí de ser tan feliz. Ese miedo mutó; fue la decisión de ser tu mamá soltera. las culpas y complejidades que acarreó. El temor por tu integridad moral, y afectiva y que tus necesidades se vieran insatisfechas, el temor a que llegara una Esmeralda de 16 años a echar culpas y maldecir mis decisiones, no puedo hacer nada más que contarte la verdad, por ahora se resume muy brevemente: quise preservar la dignidad, el tiempo y vos misma con algunos datos mas sabrán definir mejor la situación a tu conveniencia, sea cual fuere. Trataré de ser un apoyo para vos.

Una vez tomada esa decisión acarreó otra: perder el miedo, definitivamente era la mas difícil de concretar, pero fue cuando concreté ese proyecto q todo empezó a aclararse. Y empezó el disfrute. no puedo negar CUANTASSS inseguridades siento, no te das una idea!!... sin embargo, me siento capaz de TODO.

Una arpía de pueblo me vino con un cuento de otra arpía más: "dijo que te crees que quedando embarazada vas a resolver tu vida"...me reí tanto con la anécdota!!, no podía sentir mas caos en mi vida que con tu llegada!, mi vida era un desastre!!!...y como podía yo aseverar que la tuya no lo fuera también?...por mas planes que haga para nosotras...era desesperante...Pero Esmeralda, hijita, solo yo sé la cantidad ENORME de certezas y buenas intenciones y AMOR desmesurado, incondicional, generoso e indescriptible que siento cuando mirando Alicia en el País de las Maravillas puedo palmear tu culito que se atraviesa de un lado a otro de mi panza!...No puedo fallar.

Ya mismo estoy ocupándome y a veces (aunque trato de que no) PREocupandome de que estés bien. De a ratos se siente una angustia e impotencia que ni se como empezar a interpretar. Pero antes de que empiecen las tan esperadas contracciones que anuncien finalmente que nos vamos a ver las caras quise, por un ratito, pestañear rápido mirando el cielo con ojitos húmedos y soñadores al son del "laralala" del Dr. Socolinsky y escribirte unas palabritas de amor.

Tal vez para tener (por si fuera una bruja despeinada y quejosa algún día) una prueba escrita, irrefutable, de que hiciste de esta eterna adolescente la mujer mas feliz del mundo.

Te espera paciente, ansiosa, eufórica, atareada y naturalmente ENAMORADA


Carnaval (xq hay que empezar por algún lado)

Ahhh…los carnavales gualeyos. Sin mitos de por medio, realidades fantásticas, olor a fantasía concreta y CALOR, un calor indescriptible, calor en la piel, en el alma, en la garganta. Calor del que contagia a cualquiera que se sienta apenas dispuesto. Todo gusta y fascina, y calienta! Carnaval sanguíneo si los hay, no apto para escépticos juiciosos, ni elitismos sociales ni tribus urbanas. Callejón apretado de deseos de cosas buenas y lindas. Recorridos de mis enormes primeros amores, se me aprieta la garganta y los ojos de agua y sudor, de terror a las mascaritas que nos golpeaban con una especie de media rellena con jamás sabré que. De terminar las madrugadas CONGELADA y empapada por el agua de las pachangas con ese sabor plástico que nunca volví a probar. Te ibas a dormir vacía, todo se quedaba ahí, dando vueltas inquieto, esperando el siguiente sábado.
                                                           
Mis viejos habían abierto su casa a modo de local (taller) para la construcción de Si Si, debo haber tenido 3 o 4 años. La gente trabajaba con fervor desde mediados de año. Terminaban sus tareas cotidianas y se acercaban al local a bordar piedras y lentejuelas, teñir, lavar, secar o pegar plumas, pintar o arreglar algún par de zapatos que llegaban donados por algún seguidor, o simplemente para cebar mate. Muchos aprendían el oficio así, mirando, participando.

Pasaban horas y horas del día, siempre pensé que nadie se daba cuenta, mas tarde entendería que era un esfuerzo ENORME, sacrificado, y sobre todo agotador. Que esas risas y bromas y confidencias y peleas y reconciliaciones solventaban el trabajo durísimo que implica un hecho artístico de estas características, un precio por ejercer una pasión comparable a casi ninguna otra, por sus dimensiones y tiempos.

A mi hermana y a mí nos tocaba siempre separar los materiales que habían sido desbordados de los trajes del año anterior; las lentejuelas enmarañadas entre hilos y mostacillas, las tiras de perlas enredadas con los caireles de canutillos. Llegando las 3 de la mañana no se sentía ya divertido, se nos caían los párpados de sueño y, si debo ser honesta, no era pesado improvisar una cama con dos o tres de las banquetitas negras del local y dormirme así, rodeada de objetos brillantes y coloridos, a veces colgaban los tocados terminados y eran realmente obras de arte, siempre me producía cierta pena que a algunos de ellos mucha gente lo viera pasar ya durante el recorrido, en la calle,  y no pudieran observarlos detenidamente. Pero para mí estaba ahí, colgando de la pared, como un secreto a voces que me engordaba de gusto mientras me dormía involuntariamente, a modo de regalo…

Mas adelante, Gaby, me dirías con esa sencillez que caracterizaba tus cachetazos verbales: “quién iba a querer tener una noche vulgar después de tanto brillo...” y claro, como pasaba generalmente, tenías razón.