El azul violáceo q se forma entre las montañas y el lago en
el ocaso agónico patagónico. Encontrar el método para cocinar de buen humor.
Algún desayuno jugoso y exuberante en harinas y azúcares que reduzco a unos
buenos mates de hierbas. Tiempo, para ir a correr, por ejemplo. Longevidad,
para cuidar a mi hija. Fumar. Viajar, mucho. Caña legui en un bar de paisanos. Cantar
tangos. La formula para cocinar con agrado. Actuar, actuar, actuar… Sorpresas, non stop. Fumar.
No ser la misma de ayer, NUNCA. Ignorar las expectativas de otros. Que
desaparezcan los partidos políticos. Ser mas generosa. Y menos complaciente. Fumar. La noche con vos.
lunes, 30 de septiembre de 2013
Paisaje de madrugada
Y de repente ahí está para mi; iluminado apenas por una
madrugada que bosteza trasnochada, se me ofrece sereno el paisaje, ondulante,
suave, me recuerda esas playas desiertas de arenas blancas y marfil espumante
en el ribete redondeado de cada duna.
Que privilegiada, pienso, y me dejo consumir por su belleza.
Incrédula, con la calma sorpresa de quien recibe un masaje que lo desestructura
para volver a conformarlo, con la tranquilidad de quien se enamora de la
verdad.
Ahí están para mi, tus cachetitos serenos, soñando quién
sabe que canciones o gestos a imitarme. Ahí estas oliendo a vida. El perfume de
mi vida, hija.
martes, 24 de septiembre de 2013
Con gusto a verdad
Existe una sobrevaloración de la paciencia femenina. “Se las
aguanta todas” predican los hombres, hablando de una supuesta heroica y “valorable” mujer. Ella, mientras, se regodea en su
ego, fundiendose en esa descripción tan llena de altruismo, y mientras se aguanta llegadas
(cinco horas) tarde, cuernos de todo tipo y colmados de agravantes,
cosificaciones, complejos mal descargados, sexo rutinario, sexo despectivo,
sexo egoísta, y buen sexo, abandonos varios y actitudes denigrantes ídem.
Cual es la mujer que lo aguanta todo y digna de admiración?; tiene como todo, supongo, tantos juicios de valor como miradas se le aplique.
Las mujeres amamos, desmesuradamente algunas, pero otras de forma desesperada e ignorante. Incluso muchas NO ignoran sus motivos, que suelen
responder a limitaciones conocidas de sobra que la asustan y encierran.
El hombre (sin generalizar, sino puntualmente en estos casos) no hace mas que abusar de esos miedos implícitos en lo mas intrínseco de la relación. De ellos no voy a hablar: no los entiendo. Aún cuando coincidimos no los entiendo.
Hasta aquí solo percepciones mías de una vida ajena que, solo en casos muy cercanos que me afecten, me interesa. Pero Sí me llega de modo personal lo que esta gente predica, y le hablan a otras (como yo, que lo vivimos diferente) desde alguna altura, o lo que es peor, tirándonos a un pozo.
El hombre (sin generalizar, sino puntualmente en estos casos) no hace mas que abusar de esos miedos implícitos en lo mas intrínseco de la relación. De ellos no voy a hablar: no los entiendo. Aún cuando coincidimos no los entiendo.
Hasta aquí solo percepciones mías de una vida ajena que, solo en casos muy cercanos que me afecten, me interesa. Pero Sí me llega de modo personal lo que esta gente predica, y le hablan a otras (como yo, que lo vivimos diferente) desde alguna altura, o lo que es peor, tirándonos a un pozo.
A no confundir con el discurso. Usted, señora, no ama
incondicionalmente, APROVECHA infinito en todo caso, y se refugia de sus
pesadillas en lo peor del otro, porque también usted se da el gusto de emitir
juicios (indiscutibles) cada vez que el otro muestra la hilacha. Si esto le implica una convivencia acomodada FANTASTICO y cuando se suelta una madeja
cerramos bien puertas y ventanas, para adentro y para afuera (ojo, que el camino lo
encuentra para explotar). Una cosa es amar y otra muy diferente es no
amarse. Ustedes, señoras que aparentan saber tanto de la felicidad y haciendo honor al género (que a veces parece otro en realidad) podrían evitar
señalar a quienes no elegimos el mismo método de amar!
No nos tengan lastima!...nosotras pensamos lo que les decimos, no estamos perdiéndonos NADA que no sepamos y no nos sentimos mal cuando les decimos que estamos BIEN! Ah...y ya que estamos, nunca está de mas repetirlo: NO QUEREMOS LLEVARLES SUS MARIDOS; a ver si así en mayúscula dejan de tratarnos como putas leprosas en los eventos. Siento que si ustedes entienden esto, evitaríamos que futuras generaciones sufran algunos de los desvaríos que todas lamentamos con frecuencia.
No nos tengan lastima!...nosotras pensamos lo que les decimos, no estamos perdiéndonos NADA que no sepamos y no nos sentimos mal cuando les decimos que estamos BIEN! Ah...y ya que estamos, nunca está de mas repetirlo: NO QUEREMOS LLEVARLES SUS MARIDOS; a ver si así en mayúscula dejan de tratarnos como putas leprosas en los eventos. Siento que si ustedes entienden esto, evitaríamos que futuras generaciones sufran algunos de los desvaríos que todas lamentamos con frecuencia.
Yo ahora milito la soltería. A veces religiosamente. Sobre todo
si mi vulnerabilidad quiere ser desmenuzada contra mi voluntad y usada en favor de los deseos
de otro; sea quien sea. Esto no significa que no tenga necesidades y expectativas insatisfechas; es simplemente una elección
que puede hasta ser pasajera. Y en estos años ejerciendo mi soltería JAMASSS!! estuve en una cena diciéndole a una mujer a los gritos: "aaaaa...no me digas que te casaste!! Que laaassstimaaaa..una chica tan linda como vos!! Quedate tranquila! ya te vas a separar!!"...
Y otras veces me sucede, igual que a ustedes...esas veces iluminadas en que de verdad sucede, que mirando una cara cualquiera, sin darme cuenta me lleno de placidez, de cosquillas y de fuego. Que me late el cuore y el cuerpo sin control ni conciencia. Cuando eso pasa no hay nada, NADA!, de lo mencionado mas arriba que sea posible. Cuando es verdad y no un acuerdo, me es bueno y sano. También es caliente y placentero, el mundo es nuevo. Es respeto.
Y otras veces me sucede, igual que a ustedes...esas veces iluminadas en que de verdad sucede, que mirando una cara cualquiera, sin darme cuenta me lleno de placidez, de cosquillas y de fuego. Que me late el cuore y el cuerpo sin control ni conciencia. Cuando eso pasa no hay nada, NADA!, de lo mencionado mas arriba que sea posible. Cuando es verdad y no un acuerdo, me es bueno y sano. También es caliente y placentero, el mundo es nuevo. Es respeto.
Empecé hablando de la mujer porque con frecuencia la veo
siendo la peor verdugo de su género. Aún cuando lo que ella despanzurra en una
actitud tenga que ver con algo que en su carne sufre. A todas nosotras nos deseo, a TODAS, infelices miniaturas universales!, nos
deseo amor!! ese que engrandece, revive, abuena, y hasta adelgaza! el que refresca...con mucho gusto a verdad.
viernes, 20 de septiembre de 2013
luz de las 6:20 am
Encanta esta luz que amanece en los
huecos de la persiana. Ya descuelgo del tender el día remojado de sus temores e
incertidumbres y pérdidas para vestirme de posibilidades. Beso la mañana cada
mañana con alivio y buena fe, la recibo involuntaria, impensadamente con el
archivo vacío de decisiones inútiles y desgracias obsesionadas.
Cada mañana a las 6:20 am ejercito, hago
dieta, viajo en avión y aprendo un idioma. Cocino con una sonrisa de oreja a
oreja. Ando en bicicleta, jugamos en el parque, gano la lotería y a veces hasta
salvo alguna vida. Actúo en cine. Hago yoga. Preparo torrejas de pan con
almíbar para convidar. Cada mañana le pierdo el miedo a la oscuridad, después…
después, ahora, no importa.
Todas son las 6 y 20 horas del día en
que termino la pintura en la puerta de la cocina, aprendo a hacer pan y empiezo
mi huerta, escribo un guion, ahorro plata y apago la tele para
dormir. Dejo de pensar en el cigarrillo, uso tacos, aros en las orejas y
labial perfecto todo el día.
Esta mañana te quiero. Generosa,
ridícula y optimistamente te quiero. Con el solo temor de que no lo
sepas, te quiero. Infinitamente.Sin necesitarte ni desearte más que un gran día
como el que estoy viviendo, te quiero…
lunes, 16 de septiembre de 2013
Notas de un Alien (09/2010)
Tengo motivos para desconfiar de algunas personas; quiero
aprender, y sin observación y subsiguiente análisis no hay aprendizaje y a mí
la confianza me hace ciega.
Me sorprendo últimamente de observar con detención cuantas
opiniones formadas encuentro sobre cosas mías que nadie conoce en profundidad. La
opinión y juicio gratuito en una persona altamente influenciable como me jacto
de ser puede convertirse en letal desde el punto de vista que podría alterar
mis acciones primitivas, las que realiza un ser humano por impulso y, en el caso de quien tipea, en
busca de satisfacción, de saciedad y de placer, que suele ser mi búsqueda
impulsiva.
Este texto empezó siendo un destile de veneno, lo releo y lo
transformo en un documento práctico que me recuerde cuales son mis flaquezas a
la hora de lidiar con las personas; considerando mi ejercicio, disfrute y
necesidad de la soledad, nunca viene mal.
Mi lista empezaba con las palabras: QUE NO TE IMPORTE TANTO
LA GENTE. Al primer repaso de esto lo hice desaparecer, es un consejo que si me
diera otro me le cagaría de risa en la cara, la gente es hermosa, y me gusta la
hermosura alrededor. Decido moverme en pos del objetivo primario: aprender a
lidiar con ellos. Si, ELLOS; hoy de nuevo soy un alien.
Las diferencias son benéficas! Quiero insistir e insistir
aunque me cueste discusiones eternamente. Me resisto a pensar que los términos
que implican el ejercicio de la diversidad vayan a quedar entre las siguientes
generaciones como un método lingüístico de hostigamiento social/político y berreta.
Las decisiones que tomo son mías, nadie me conoce mejor, soy
coherente en la relación decir/hacer y en relación a mis posibilidades. El
dialogo con otros que incluye opiniones o afirmaciones elucubradas suele ser,
aunque departan sobre la vida íntima de uno, un ejercicio de autoconfianza del
otro.
El “intercambio” de ideas o discusión suele ser un palabrerío sordo, es difícil encontrar un interlocutor (no me excluyo) que realmente escuche. Dejar de discutir URGENTE; a veces la gente se comunica con uno porque necesita no estar solo un rato.
El “intercambio” de ideas o discusión suele ser un palabrerío sordo, es difícil encontrar un interlocutor (no me excluyo) que realmente escuche. Dejar de discutir URGENTE; a veces la gente se comunica con uno porque necesita no estar solo un rato.
Repaso de nuevo lo escrito, encuentro frases como:
Es frecuente que algunas personas no tengan auto crítica ni se detengan a examinar su propia vida, pero si haga esas dos cosas mirando la vida de otros.
Lo que se siente forzado, ES forzado.
Lo que se siente irreal, lo es.
Los sentimientos confusos son sentimientos MAL o NO expresados.
Cuando alguien te hace una crítica encarnizada y poco
productiva ESTA HABLANDO DE SI MISMO. Evitar tomarlo personal.
Evitar generalizar. Siempre.
No puedo evitar una anécdota: hace unos días como siempre
apuradísima desde el baño le pedía a mi hija que me alcance sus colitas para
peinarla en tres segundos antes de salir al jardín. Ella hizo algo que me llamó
mucho la atención. Mi pedido fue: Dale, dale!! Porfa, andá al cuarto, en tu
cama están las colitas de flores negras, anda rápido y traelas, rápido dale? …Ella me miraba, seria, estática
enfrente mío, con la cabeza para abajo y
la mirada para arriba. En silencio. Yo haciendo pis (si, ya se, dato que puede parecer
innecesario, pero trato de ilustrar el
nivel de apuro que llevaba) Esme!!!, insistí, DALEE!! Rápido amor, por favor,
vamos a llegar tarde las dos!...dale que te voy peinando acá… Ella se dio
vuelta y enfiló para el cuarto, de una manera muy curiosa: caminaba pasitos de
medio centímetro y en cámara lenta, en medio de cada paso se daba vuelta, me
miraba fijo a los ojos, todo a la misma velocidad, a cero. “DALEE esme, por
favor!!” le decía yo… Entonces cambió el ejercicio: ahora había bajado la
cabeza, curvado la espalda de modo que sus rulos colgaran casi sobre su pelvis
y daba mini pasos en puntas de pie, era como un bichito. Un bichito sordo y MUUYYY
LENTO. Pasado un minuto (tal vez fue
mas) de esta actitud le grité con todas mis fuerzas: Esmeralda vas ahora mismo
al cuarto o se pudre todo! Le grité como un perro, y ella retomó su andar
normal y fué a buscar sus colitas de flores negras con puntitos blancos. Reaccionó ante el alarido, la amenaza; alguna manera de
insulto.
Agrego la anécdota a este recordatorio para no olvidarme de que cuando algún pendejo/a me esta haciendo perder el tiempo con cualquiera de las giladas que mas arriba describo lo mejor que puedo hacer es mandarlo a la concha de su madre.
Agrego la anécdota a este recordatorio para no olvidarme de que cuando algún pendejo/a me esta haciendo perder el tiempo con cualquiera de las giladas que mas arriba describo lo mejor que puedo hacer es mandarlo a la concha de su madre.
Ups...
sábado, 14 de septiembre de 2013
Jugar para perder
Histeria es egoísmo en su estado más puro, autocomplacencia.
Es jugar solo pero con el tiempo de otro y los deseos de otro. Sería el deseo al revés, de ese lado oscuro y rugoso que la piel
rechaza al primer contacto cuando estas buscando suavidad. Histeria me hace
sentir ridícula, es lo opuesto al gusto, a lo que agrada, y enciende, al
placer. Histeria huele mal, sabe mal, sienta mal. Opaca cualquier roce, arruga
todo ceño, empaña cualquier transparencia. Arruina placeres, angustia, separa,
repele y seca. Carente de sentido y lejísimos de mi comprensión. Jugar para
perder.
martes, 10 de septiembre de 2013
Pánico
Recuerdo esa tarde con lujo de detalles, trataré de no
aburrir; estábamos los dos sentados en
el sillón de tres plazas del departamento de Santa Fé y Junín.
Entraba un rayo de sol que hacía ver el pelo teñido de peter más amarillo de lo que en realidad era, casi anaranjado. Sus ojos eran celestosos y transparentes y lo blanco de su piel me resultaba desagradable, hasta su olor (tal vez yo lo había inventado) me producía una disgusto que no sé explicar aun pasados esta decena de años. El traía puesta la remera hermosa que ví en Bensimon apenas un par de meses antes y le regalé para navidad, puesta esa tarde se le veía horrible, forzada y vulgar. Registré una sensación de pesar muy profundo al deber lidiar con la cadencia de su lenguaje y rebuscado de su vocabulario. Peter es belga, el tiempo que había estado en Argentina lo había pasado preso(creo que unos 5 años) y conservaba modismos y modales de esa estadía carcelaria mezclados con los clásicos aprendidos como traducción de un idioma a otro, era como hablar con un robot punga, o algo así.
Entraba un rayo de sol que hacía ver el pelo teñido de peter más amarillo de lo que en realidad era, casi anaranjado. Sus ojos eran celestosos y transparentes y lo blanco de su piel me resultaba desagradable, hasta su olor (tal vez yo lo había inventado) me producía una disgusto que no sé explicar aun pasados esta decena de años. El traía puesta la remera hermosa que ví en Bensimon apenas un par de meses antes y le regalé para navidad, puesta esa tarde se le veía horrible, forzada y vulgar. Registré una sensación de pesar muy profundo al deber lidiar con la cadencia de su lenguaje y rebuscado de su vocabulario. Peter es belga, el tiempo que había estado en Argentina lo había pasado preso(creo que unos 5 años) y conservaba modismos y modales de esa estadía carcelaria mezclados con los clásicos aprendidos como traducción de un idioma a otro, era como hablar con un robot punga, o algo así.
Mi estómago expulsó un disgustado: “No querés que te tiña
el pelo?”, sé que lo disfracé con una sonrisa que pretendía entusiasmo, pero en
realidad sentía asco.
Volé a comprar la tintura en el Farmacity de Santa Fé, tenía
que caminar una cuadra en total, incluyendo la calle que cruzaba por Junín para
doblar a la avenida unos pasos mas adelante.
La primera vez que sentí cierta conciencia después de salir
a la calle no solo me había pasado de la farmacia sino que llegué casi hasta
Pueyrredón, es decir que me debo haber pasado unas 3 cuadras y media, o cuatro,
nunca lo recuerdo bien. Mi cuerpo temblaba entero, siempre supuse que
por dentro, pero sé que la cara, por completo estaba temblando, lo mismo el resto de mis musculos, organos e incluso la sangre. Recuerdo que cuando te mencioné
esto x primera vez no pudiste evitar una sonrisa, pero sabías que
te decía la verdad. De repente todo ese temblor comenzó a centrarse, como un maratón, todo velozmente hacia el centro, en mi panza. Un centrifugado interno, un
tornado de sangre y terror que se apoderaba por entero de mí. Una voz (nunca supe su género) me dijo: vas a estar acá adentro toda tu vida. Después
solo registré terror. Correr, sin sentido, gritar, llorar. Tratar de aferrarme
a un puesto de flores, pero mis piernas no pararon, no era dueña de mis
movimientos. Siempre que lo revivo pienso que el florista comprendió lo que me
pasaba. A veces dudo de haber realmente gritado, tal vez se me viera
caminando normalmente, como cualquier chica que pasea por santa Fé mirando
vidrieras o tipos, o pensando cual es la parada del colectivo que necesita tomar.
Al llegar a casa toqué el timbre y esperé, estaba ya derretida y temblaba entera, ahora ya externamente, lo que resultaba de alguna manera liberador. Peter bajó y me llevó en brazos hasta el segundo piso, fuimos por la escalera. Entiendo que él no entendiera mis motivos,empecé por pedirle que me dejara sola.
Al llegar a casa toqué el timbre y esperé, estaba ya derretida y temblaba entera, ahora ya externamente, lo que resultaba de alguna manera liberador. Peter bajó y me llevó en brazos hasta el segundo piso, fuimos por la escalera. Entiendo que él no entendiera mis motivos,empecé por pedirle que me dejara sola.
Ese fue el primer paso del camino mas duro que encaré en la vida.
Encontré gente compañera que me ayudó en todo lo que la situación les permitía,
y otros, tal vez algunos que creía de los mas necesarios incluso, me dieron la espalda.
Llegaron los días de medicaciones equivocadas, llantos compulsivos, dolores inexplicables, pequeñas muertes…, que muchas veces, como hoy, me duele demasiado recordar.
Llegaron los días de medicaciones equivocadas, llantos compulsivos, dolores inexplicables, pequeñas muertes…, que muchas veces, como hoy, me duele demasiado recordar.
Capital de la Cordialidad
9 de Marzo de 2011
Les escribo con muchísima emoción y expectativa con la idea de encontrar entre alguno de ustedes a quien MILAGROSAMENTE me cedió el paso frente al Jockey Club el día lunes por la noche. Quisiera decirle, señor (conducía una especie de camionetita familiar que mis ojos empañados por la emoción no podrían reconocer), que la alegría y esperanza que usted le ha dado a mi corazón son indescriptibles y, por si le queda alguna duda, yo era la de rulos y cochecito que le ofrecía a los gritos un monumento.
Señores, señoras, la nuestra es, supuestamente, la capital de la CORDIALIDAD!!!... Salir con un cochecito de bebé es un martirio, las veredas apresan las ruedas cada dos pasos, y cuando safamos de eso hay que mirar con cien ojos a los costados, porque o bien hay motos estacionadas ocupando todo el (escaso) ancho de la vereda o, en la esquina, tanto motos como bicis o automóviles o súper camionetas arrasan sin siquiera fijarse qué pasa por delante!!...Realmente es indignante.
He hecho cientos de papelones en el medio año de maternidad que llevo, teniendo que a veces hasta dejar a Esmeralda a unos metros y asomarme a la esquina para frenar por la fuerza la caravana de coches que te ven esperando y no sólo no frenan sino que te miran a los ojos y registran hasta el detalle lo que llevás puesto, señores, señoras: llevo puesto un bebé!!! No digo que se frene el mundo, me serviría que una vez que encontré un huequito para adelantarme y cruzar la calle tengan la amabilidad de no tirarme el auto encima.
Como una de tantas madres recientes que he decidido escapar de la vorágine porteña y elegido mi querida ciudad de origen para criar a mi hija me pregunto: ADONDE CATZO VAN TAN APURADOS???, donde queda esta ciudad taaan conservadora de las buenas costumbres y, otra vez, la cordialidad para con el prójimo?? Cada vez que salgo a la calle veo sucederse uno tras otro este tipo de “ataques” al peatón, agravado a veces, como en mi caso, con la presencia de un bebé. Lo hacen niños de 17 años, Sres. En súper camionetas e incluso OTRAS MAMÄS que pasan con sus niños en el auto y ni siquiera se dignan a mirar que pasa en la esquina que están atravesando; esto sólo por mencionar algunos ejemplos. Me pregunto quién sería el responsable si algo le sucede a mi hija, porque esto es algo que sucede a plena luz del día y frente a los guardas de tránsito, que, dicho sea de paso, siempre son muy amables y detienen el paso para hacernos pasar, pero sólo se encuentran en dos calles.
Tengo 34 años, post embarazo me ha quedado el pié plano y una pierna alcanzada por las várices, ambos factores que me provocan cierta inestabilidad al caminar, además soy miope y, como toda madre que está aprendiendo cientos de cosas a la vez, usualmente me olvido de ponerme los lentes cuando salgo a la calle, sumado a esto el estado de las veredas y los 300 grados de calor que hemos estado viviendo lo desorbitan a uno, imagínense cuanta piedad necesita una mujer como yo, y esto no es nada!, he visto a madres que cargan sus bebés en brazos sufrir la misma situación.
Por eso, Señor de la Camionetita Familiar que no Podría Reconocer, tal vez mi oferta de un monumento haya sido un poquito exagerada y eso le causó gracia, pero no le parece que si sumamos pequeños gestos y voluntades como la suya siempre podemos ser un poquitito mejor? Si a fin de cuentas es un ejercicio! Si alguno de ustedes ha sufrido algo parecido y está de acuerdo, propongo entonces una cuota de concientización, a ver si podemos convivir en paz. Un abrazo.
Quien fué mi abuelo
10 de febrero de 2011
Para definir al hombre que fue mi abuelo basta con revisar un poco su historia y, a mi criterio, hay dos hechos que lo pintan un poco mas allá de su vida pública y desempeño en lo político; casarse en segundas nupcias a sus 92 años y comprar una computadora para finalmente editar su libro a los 98. Para el primero de estos dos ítems encontró una adorable mujer, Marta, con quien compartió una vida de amor hasta el último de sus días, para el segundo tuve el privilegio de ser elegida y redactar y transcribir sus complicados escritos, acumulados durante décadas, separados en tópicos que abarcaban política, economía, intendencia, ecología, sociedad, etc. Fue así, mas que nada, que conocí a mi abuelo.
Me entregó una serie de carpetas, de hojas amarillentas escritas a máquina un renglón pegado al otro, con correcciones en letra prácticamente ilegible (típica escritura apurada por no perder la idea que se quiere expresar) y yo debía transcribirlas y paralelamente “limpiar” lo que estuviera de más en la redacción. Escribía tal como iba surgiendo cada reflexión en su cabeza por tanto tengo bien presente tener que eliminar, ante la repetición, hojas enteras cuando se enfurecía ante hechos de corrupción o injusticia para con algún trabajador rural, o la mala distribución de la población y las tierras en nuestro país, o el desaprovechamiento de la energía eólica, o la ingratitud hacia cierta porción de inmigrantes, o la falta de oportunidades a jóvenes profesionales argentinos que debieron partir a buscar suerte a otros países. Citaba autores de las posturas más diversas y hasta que su cuerpo se lo permitió siguió recortando notas de periódicos e informándose para mantener actual su visión del desarrollo político y social. Cabe remarcar que poseía una visión completamente vanguardista sobre todos y cada uno de los temas mencionados.
Si usted lo hubiera visitado, aún en sus últimos días de vida, mi abuelo le hubiera dicho cuando fue la última vez que lo vio, agregando a veces detalles como qué ropa llevaba o de donde venían usted y él el día de aquel último encuentro. A veces se desvelaba pensando si nosotras o alguno de mis primos necesitábamos algo, o corríamos algún tipo de desventura y sentía una pasión por vivir y seguir haciendo cosas dignas de admiración. Ansiaba ver nacer a mi hija y las de mi primo y una vez que nacieron deseaba con fervor llegar al primer cumpleaños.
Era frecuente, algún día que se pronosticara tormenta, que murmurara algún comentario sobre las casitas a la orilla del río, seguidamente se lamentaba no tener ya el cuerpo y el espacio para poder hacer algo. Se indignaba con los hechos diarios de corrupción a tal punto que era necesario en el último tiempo, cuando la salud fue abandonando su cuerpo ya cansado, prohibirle que leyera los diarios, porque le hacía muy mal.
Mi abuelo detestaba la fanfarroneada de los homenajes, pero sé que el mío, este, no le hubiera molestado, porque supo validarme como persona y como integrante de mi familia y esta comunidad.
Don Roberto, Cacho, Tata para los mas chiquitos, abuelo; Gracias!
Me entregó una serie de carpetas, de hojas amarillentas escritas a máquina un renglón pegado al otro, con correcciones en letra prácticamente ilegible (típica escritura apurada por no perder la idea que se quiere expresar) y yo debía transcribirlas y paralelamente “limpiar” lo que estuviera de más en la redacción. Escribía tal como iba surgiendo cada reflexión en su cabeza por tanto tengo bien presente tener que eliminar, ante la repetición, hojas enteras cuando se enfurecía ante hechos de corrupción o injusticia para con algún trabajador rural, o la mala distribución de la población y las tierras en nuestro país, o el desaprovechamiento de la energía eólica, o la ingratitud hacia cierta porción de inmigrantes, o la falta de oportunidades a jóvenes profesionales argentinos que debieron partir a buscar suerte a otros países. Citaba autores de las posturas más diversas y hasta que su cuerpo se lo permitió siguió recortando notas de periódicos e informándose para mantener actual su visión del desarrollo político y social. Cabe remarcar que poseía una visión completamente vanguardista sobre todos y cada uno de los temas mencionados.
Si usted lo hubiera visitado, aún en sus últimos días de vida, mi abuelo le hubiera dicho cuando fue la última vez que lo vio, agregando a veces detalles como qué ropa llevaba o de donde venían usted y él el día de aquel último encuentro. A veces se desvelaba pensando si nosotras o alguno de mis primos necesitábamos algo, o corríamos algún tipo de desventura y sentía una pasión por vivir y seguir haciendo cosas dignas de admiración. Ansiaba ver nacer a mi hija y las de mi primo y una vez que nacieron deseaba con fervor llegar al primer cumpleaños.
Era frecuente, algún día que se pronosticara tormenta, que murmurara algún comentario sobre las casitas a la orilla del río, seguidamente se lamentaba no tener ya el cuerpo y el espacio para poder hacer algo. Se indignaba con los hechos diarios de corrupción a tal punto que era necesario en el último tiempo, cuando la salud fue abandonando su cuerpo ya cansado, prohibirle que leyera los diarios, porque le hacía muy mal.
Mi abuelo detestaba la fanfarroneada de los homenajes, pero sé que el mío, este, no le hubiera molestado, porque supo validarme como persona y como integrante de mi familia y esta comunidad.
Don Roberto, Cacho, Tata para los mas chiquitos, abuelo; Gracias!
sábado, 7 de septiembre de 2013
Aviso de Fallecimiento (19 d abril 2011)
Aviso de fallecimiento. Falleció hoy tragicamente en esta ciudad
mi UNICO vaso de vidrio. Su madre, Paula y sus hermanos: Acrílicos y Esmeralda
participan de su fallecimiento y que sus restos serán inhumados en minutos.
Casa de duelo Sarmiento y Belgrano (frente a lo de Estrellita). Falleció hoy en
esta ciudad Vaso de Vidrio (UNICO).
No será mucho? (2013)
Demasiado bonita para
salir sola y demasiado pesada para salir siempre con vos. Demasiado formal para que me cojas. Demasiado libre para ser tu
novia. Demasiado cheta para tomar birra, pero demasiado turra para conocer a tu
mamá. Demasiado loca para un compromiso. Demasiado común para que pasemos un rato.
Hablo demasiado como para que me escuches, pero qué tímida con tus amigos!
Demasiado metida con tu trabajo, demasiado fría con lo que te angustia.
Demasiado frontal a la hora de hablar, demasiado zorra si me preservo.
Demasiado trabajadora, ignorante, personal, intensa, inculta, enérgica,
exigente, entregada.
Demasiada mina.
Demasiada mina.
Carta Abierta a Mi Hija X Venir (año 2010)
Esmeralda:
Te escribo a escasos quince días de la primera fecha estimada de tu nacimiento. No te imaginás cuantas ganas tengo de verte y abrazarte. Estos últimos han sido días bastante difíciles para mí, algo en la bilirrubina, en la no se qué del hepatograma está alta, o baja, o algo no tan bueno...me hizo entender cuan desamparada estás sin mí...
Ojalá tuviera palabras para explicarte lo extraña que se siente esta dualidad...; por un lado tu cuerpito frágil, diminuto depende por entero de mí, sin ir mas lejos al día de hoy es crucial para vos si en lugar de la ensalada de tomates como un par de papas fritas. Y por el otro lado sos mi fortaleza mayor.
Desde el día en que Lali me dijo que estaba tetona y seguramente embarazada. Recuerdo un llanto compulsivo en la cucha que alquilaba en ese momento, un llanto que liberaba una ilusión largamente acariciada, finalmente en un primer paso a concretarse, un resultado positivo en el test. Recuerdo que hasta miedo sentí de ser tan feliz. Ese miedo mutó; fue la decisión de ser tu mamá soltera. las culpas y complejidades que acarreó. El temor por tu integridad moral, y afectiva y que tus necesidades se vieran insatisfechas, el temor a que llegara una Esmeralda de 16 años a echar culpas y maldecir mis decisiones, no puedo hacer nada más que contarte la verdad, por ahora se resume muy brevemente: quise preservar la dignidad, el tiempo y vos misma con algunos datos mas sabrán definir mejor la situación a tu conveniencia, sea cual fuere. Trataré de ser un apoyo para vos.
Una vez tomada esa decisión acarreó otra: perder el miedo, definitivamente era la mas difícil de concretar, pero fue cuando concreté ese proyecto q todo empezó a aclararse. Y empezó el disfrute. no puedo negar CUANTASSS inseguridades siento, no te das una idea!!... sin embargo, me siento capaz de TODO.
Una arpía de pueblo me vino con un cuento de otra arpía más: "dijo que te crees que quedando embarazada vas a resolver tu vida"...me reí tanto con la anécdota!!, no podía sentir mas caos en mi vida que con tu llegada!, mi vida era un desastre!!!...y como podía yo aseverar que la tuya no lo fuera también?...por mas planes que haga para nosotras...era desesperante...Pero Esmeralda, hijita, solo yo sé la cantidad ENORME de certezas y buenas intenciones y AMOR desmesurado, incondicional, generoso e indescriptible que siento cuando mirando Alicia en el País de las Maravillas puedo palmear tu culito que se atraviesa de un lado a otro de mi panza!...No puedo fallar.
Ya mismo estoy ocupándome y a veces (aunque trato de que no) PREocupandome de que estés bien. De a ratos se siente una angustia e impotencia que ni se como empezar a interpretar. Pero antes de que empiecen las tan esperadas contracciones que anuncien finalmente que nos vamos a ver las caras quise, por un ratito, pestañear rápido mirando el cielo con ojitos húmedos y soñadores al son del "laralala" del Dr. Socolinsky y escribirte unas palabritas de amor.
Tal vez para tener (por si fuera una bruja despeinada y quejosa algún día) una prueba escrita, irrefutable, de que hiciste de esta eterna adolescente la mujer mas feliz del mundo.
Te espera paciente, ansiosa, eufórica, atareada y naturalmente ENAMORADA
Carnaval (xq hay que empezar por algún lado)
Ahhh…los carnavales gualeyos. Sin mitos
de por medio, realidades fantásticas, olor a fantasía concreta y CALOR, un
calor indescriptible, calor en la piel, en el alma, en la garganta. Calor del
que contagia a cualquiera que se sienta apenas dispuesto. Todo gusta y fascina,
y calienta! Carnaval sanguíneo si los hay, no apto para escépticos juiciosos,
ni elitismos sociales ni tribus urbanas. Callejón apretado de deseos de cosas
buenas y lindas. Recorridos de mis enormes primeros amores, se me aprieta la
garganta y los ojos de agua y sudor, de terror a las mascaritas que nos
golpeaban con una especie de media rellena con jamás sabré que. De terminar las
madrugadas CONGELADA y empapada por el agua de las pachangas con ese sabor
plástico que nunca volví a probar. Te ibas a dormir vacía, todo se quedaba ahí,
dando vueltas inquieto, esperando el siguiente sábado.
Mis viejos habían abierto su casa a modo
de local (taller) para la construcción de Si Si, debo haber tenido 3 o 4 años.
La gente trabajaba con fervor desde mediados de año. Terminaban sus tareas
cotidianas y se acercaban al local a bordar piedras y lentejuelas, teñir,
lavar, secar o pegar plumas, pintar o arreglar algún par de zapatos que
llegaban donados por algún seguidor, o simplemente para cebar mate. Muchos
aprendían el oficio así, mirando, participando.
Pasaban horas y horas del día, siempre
pensé que nadie se daba cuenta, mas tarde entendería que era un esfuerzo
ENORME, sacrificado, y sobre todo agotador. Que esas risas y bromas y
confidencias y peleas y reconciliaciones solventaban el trabajo durísimo que
implica un hecho artístico de estas características, un precio por ejercer una
pasión comparable a casi ninguna otra, por sus dimensiones y tiempos.
A mi hermana y a mí nos tocaba siempre
separar los materiales que habían sido desbordados de los trajes del año
anterior; las lentejuelas enmarañadas entre hilos y mostacillas, las tiras de
perlas enredadas con los caireles de canutillos. Llegando las 3 de la mañana no
se sentía ya divertido, se nos caían los párpados de sueño y, si debo ser
honesta, no era pesado improvisar una cama con dos o tres de las banquetitas
negras del local y dormirme así, rodeada de objetos brillantes y coloridos, a
veces colgaban los tocados terminados y eran realmente obras de arte, siempre
me producía cierta pena que a algunos de ellos mucha gente lo viera pasar ya durante el recorrido, en la calle, y no
pudieran observarlos detenidamente. Pero para mí estaba ahí, colgando de la pared, como un secreto a voces que me engordaba de gusto mientras me dormía involuntariamente, a modo de regalo…
Mas adelante, Gaby, me dirías con esa
sencillez que caracterizaba tus cachetazos verbales: “quién iba a querer tener una
noche vulgar después de tanto brillo...” y claro, como pasaba generalmente, tenías
razón.
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