En balance entre la verdad y la estupidez, nada prohibiría la
crudeza si es que fuera necesaria. Es decir: me quedo si lo que duele es honesto,
y lo que lastima también; a sabiendas de que la protección mas efectiva es
apenas cruzar los dedos antes de largar un nuevo tramo en busca de un par de
sonrisas.
A cada momento me conozco, no soy lo que yo creía, de a lados
me voy cayendo y mientras reconstruyo otro costado que se derrumba… soy real, eso
sí, y ya muy poco me hace sentir orgullosa, decepcionada o incluso, pese a los pronósticos,
temerosa.
Mi posta es esta trinchera. Es un lugar tranquilo, casi
brillante. Me vas a ver distendida, atípicamente…Vas a notar que a diario me
doy dos o tres duchas, me alimento bien y a veces hasta en exceso, duermo
cómodamente y me tomo mis buenos tragos. Es verdad, es disonante mi ritmo, en un lugar donde esperarías marearte oliendo pólvora
y dolor.
Nunca va a faltar, para un guerrero cansado, aunque vengas
del lado opuesto en el mapa del combate,
un vaso amigo, un paño húmedo para limpiar de tu frente el lodo de los pantanos
decepcionosos que hayas cruzado últimamente. Sí puedo lamer la sangre seca,
hasta la mas añosa, buscando la manera de que sigas tu andar mas tranquilo, sin
esos tironeos - los conozco tan bien!...- de una herida cuando está mal
cerrada. Vas a notar que la guerra puede ser amigable y cálida también.
Solo tené cuidado; si te encuentra aquí la noche, si entre
copa y copa se nos va una de mas y sentís la panza pesarosa e incómoda, y de a poco encontrás acomodo en mi tienda para pasar un rato mas, y aprovechas para
distender vértebra por vertebra la espalda sobre un colchón de suposiciones que
pueden hasta tener fundamento.
Mi rincón es templado y cómodo, me rodean lupas y sábanas
limpias para los viajeros, y una canasta a medio llenar de deseos concretos. Desde aquí es que voy a mirarte; conozco cada uno de tus pasos; vas desprender
el cinturón y quitarte el casco, aflojar los cordones de las botas barrosas y
pesadas y aliviar sonando los dedos de los pies.
Después vas a necesitar quitarte el pantalón y la camiseta para
sentir el aire fresco y limpio, y tal vez embriagado por el descanso te atrevas
a soñar que ya pasaste de aquí, que ha sido tan fácil que seguramente haya más
y mejor del otro lado. Desde mi silla (siempre descanso en una silla) te voy a
ver ensoñar, y te voy a aplaudir mientras te inflas de ego y felicidad.
Y no será bueno si, descuidado, y entre vuelta y vuelta somnolienta,entre el borde
de tu media y el pliegue de las sábanas, veo brillar, clandestino, un puñal…
a jack sparrow le gusta esto
ResponderEliminarAhhhh sos inmortalmente genia Rowwland!!!!!!!!
ResponderEliminarque dos comentarios valiosos si los hay! salute y gracias por su tiempo ♥!!
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